| Con más historia que territorio, la
Comunidad de Madrid se centra obviamente en la capital del Estado.
La ciudad tiene un papel importante; desde la época del
Magerit árabe hasta el Madrid actual, han pasado siglos
de poder y expansión, que han afectado profundamente la
vida del territorio.
La Reconquista, llevada a cabo en el año 1083 por Alfonso
VI la incluyó, ya para siempre, entre los territorios arrebatados
a Al-Andalus. Mas tarde, se instauraron concejos municipales y
se le concedió privilegios locales. Durante el reinado
de Carlos I, Madrid fue escenario de la revuelta de los comuneros,
que fracasó tras la derrota de la batalla de Villalar.
Madrid no adquirió especial preponderancia hasta que Felipe
II trasladó allí su corte, convirtiéndola
en la capital del país. Desde entonces, la historia de
Madrid ha ido paralela a la de España. En el siglo XVIII,
comenzó un período de esplendor que culminó
durante el reinado de Carlos III. El motín de Esquilache,
el tumulto de Aranjuez y el alzamiento del pueblo madrileño
iniciaron la Guerra de la Independencia en el año 1808.
En la nueva administración político-administrativa
representada por un Estado español de regiones con autogobierno,
Madrid surgió con serios problemas de localización.
Se sugirieron varias alternativas, desde ser miembro de la Comunidad
de Castilla-La Mancha hasta la constitución de la actual
comunidad autónoma, incluyendo una propuesta de régimen
especial para la capital y el area metropolitana.
El 25 de junio de 1981, el Consejo Provincial finalmente acordó
iniciar el proceso de autonomía de la provincia bajo el
procedimiento establecido en el artículo 143 de la Constitución.
Después de su ratificación en el Congreso, el nuevo
Estatuto de Autonomía fue aprobado el 1 de marzo de 1983.
La Comunidad de Madrid se constituyó como Comunidad Autónoma
bajo la Ley Orgánica 3/1983, del 25 de febrero (BOE 1-3-83).
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