En Valencia no es necesario salir de la ciudad para disfrutar
de abundantes paisajes naturales por la gran cantidad de jardines
que se mantienen en la zona centro. Empezando por los Jardines
de Viveros, una antigua finca de recreo que ha sido ampliada
en los últimos años con nuevas especies vegetales,
o la zona del cauce del Túria, un espacio acondicionado
con zonas de recreo, juegos infantiles e instalaciones deportivas.
Además, el cauce dispone de amplias extensiones ajardinadas
en las que se puede disfrutar de la tranquilidad de la naturaleza
en plena ciudad.
El clima mediterráneo que se disfruta en Valencia permite
que las visitas a los parajes naturales que rodean el término
sean una buena experiencia para conocer la famosa luz valenciana
que otorga un colorido especial al paisaje. Al sur de la ciudad,
se encuentra el Parque Natural de la Albufera, un pequeño
lago originado por los sedimentos de varios ríos que
cerraron la salida del agua al mar y configuraron una extensión
de agua de seis kilómetros de diámetro.
En la actualidad la zona se dedica al cultivo del arroz, aunque
la fauna del paraje permite la práctica de la caza y
la pesca. Y, junto al mar, La Dehesa del Saler, un paisaje formado
por pinos y dunas en el que se encuentran especies autóctonas
con gran valor natural, y, situado muy próximo al pequeño
pueblo de pescadores de El Palmar, junto al lago de l´Albufera
en el que se puede practicar la pesca y donde es posible embarcarse
con los pescadores para disfrutar del paisaje.