Los Carnavels celebran en todos los pueblos y ciudades de
la Isla, pero con mayor esplendor en Santa Cruz de Tenerife
y en el Puerto de la Cruz.
Esta fiesta en Santa Cruz alcanza una identidad insular por
el poder de atracción de que goza. Son muy numerosas
las actividades que se programan por los respectivos ayuntamientos
a través de sus comisiones de fiestas.
El carnaval se vive en la calle. La Plaza de España
de Santa Cruz de Tenerife se decora y en ella se colocan numerosos
ventorrillos, quioscos y churrerías que animan el recinto
festivo con música. Tras ser elegida la reina del carnaval
y su corte y la reina infantil se pasa a la cabalgata anunciadora
del Carnaval.
La semana siguiente está llena de concursos de murgas,
rondallas, comparsas, concursos de disfraces y desfile de coches
antiguos. La gran apoteosis tiene lugar el martes de carnaval
con el "coso" (cabalgata que comienza a media tarde).
El entierro de la sardina es otro ritual que se lleva a cabo
en todas las localidades señaladas, si bien es en los
Realejos, La Orotava y Puerto de la Cruz donde con mayor esplendor
se celebra. La sardina se hace con trapos. En Santa Cruz de
Tenerife se porta en procesión una pandorga con una enorme
sardina colocada en un trono. Plañideras, hombres embarazados,
viudas recorren las calles entre lágrimas y ataques de
todo tipo.
Con la piñata chica, el sábado y domingo siguientes
del martes de Carnaval acaban estas fiestas donde no faltan
actuaciones, verbenas, desfiles y exhibiciones.