Los monumentos más destacados de Mojácar son:
MIRADOR PLAZA NUEVA
La existencia de esta plaza data de finales del S. XVI, no quedando nada de su antigua traza, tras la reforma realizada en 1960, cuando algunos de sus antiguos edificios fueron derribados y se abrió el actual acceso al pueblo.
Situados en este mirador, dominamos una impresionante vista del Valle de las Pirámides. Desde aquí, la vista alcanza el vasto valle que cierran las sierras de Cabrera, Bédar y Almagrera y finalmente se abre al mar.
De izquierda a derecha, se pueden divisar Turre, Bedar, Los Gallardos, Vera, Garrucha, Cuevas de Almanzora, Villaricos, el río Aguas, las huertas etc.
En la plaza nos encontramos con la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores, construida en el s. XVI sobre la antigua mezquita mora, y reedificada en el S. XVIII. Actualmente alberga una tienda de souvenirs.
MIRADOR DEL CASTILLO
Aquí se sitúa un mirador con una vista frontal al mar que complementa la que se goza desde el mirador de la Plaza Nueva. El antiguo aljibe, de origen musulmán, ha sido restaurada y actualmente alberga un museo particular.
IGLESIA DE SANTA MARIA
Construida a finales del XVI ( año 1560), probablemente sobre una antigua mezquita, cumplió no solo con su función religiosa sino Tambien como antigua fortaleza con grandes sillares de piedra. La torre antigua fue restaurada casi por completo a principios del s. XX.
Ante la iglesia nos encontramos con la estatua a la mojaquera, realizada en mármol blanco, ataviada con el traje típico, sostiene el pañuelo árabe con los dientes y porta el cántaro que se utilizaba para traer desde la fuente el agua.
PUERTA DE LA CIUDAD
Arco de medio punto de 1574, que sustenta el escudo de Mojácar
(águila bicéfala de la casa de los Austrias, premio a la lealtad
demostrada en la batalla de la Alpujarra.)
Sirvió de entrada al pueblo hasta la construcción del nuevo acceso. Aquí se situaba el mercado aprovechando su comunicación con la plaza del Caño.
ARRABAL
Barrio extramuros de la antigua Mojácar, comienza a construirse
en el siglo XVII y alcanza su máxima extensión en el siglo XIX.
Nos inclinamos a pensar habitó la colonia judía de Mojácar, lo
muestran las puertas bajas y anchas, arcos lobulados, monotonía
de los planos interiores y que precisamente es el único lugar
desde dónde no se ve el mar.
FUENTE MORA
Su existencia es ya mencionada en los antiguos textos árabes. Fue sin duda la clave fundacional del pueblo. Sus doce caños actuales provienen de la reforma realizada a finales del XIX.
Sus apreciadas aguas han servido a través de los siglos para calmar la sed, para lavar y el regadío de las plantas.
Las lavanderas, para no contaminar las aguas que regaran las huertas lavaran de dentro a afuera con los pies dentro del agua.
Un importante retazo de la historia de Mojácar está reflejada en la lápida de inscripción